Cuarenta y cinco mil
Escrito por jcab el Tuesday, 1 de September del 2009

El 31 de agosto del 2009 el ex comisionado militar, Felipe Cusanero, fue sentenciado a ciento cincuenta años de prisión por la desparición forzada entre 1982 y 1984 de Lorenzo Ávila, Alejo Culajay, Filomena Chajchaguin, Encarnación López, Santiago Sutuj y Mario Augusto Tay Cajtí. Veintisiete años después, Felipe Cusanero se ha convertido en la primer persona en ir a prisión por despariciones.
Cuarenta y cinco mil desaparecidos. Veintisiete años después. Ciento cincuenta años de condena. Seis desaparecidos. Veinticinco años por cada uno. “A ese ya le dimos aguacate” le dijo Felipe Cusanero a la esposa de Alejo Culajay cuando fue a preguntar por él al día siguiente de su detención. Veintisiete años después con esa misma sangre fría se ha negado a confesar en dónde están enterrados los cuerpos. “Qué le diré a mi esposa cuando llegue a la casa (…); seguimos sin noticias de nuestro hijo, a quien queremos darle cristiana sepultura” dijo Hilario López, familiar de una de las víctimas.
Cuarenta y cinco mil desaparecidos. Cuarenta y cinco mil hijos, hermanas, amigos, esposas, primos, cuñadas, padres, madres. Recuerdo que hace poco no conseguía comunicarme con mi madre por celular, pasado un tiempo me empezó a invadir una cierta angustia por la hora y la zona en la que ella se encontraba la última vez que nos comunicamos. Unas horas más tarde me llamó. Parece una anécdota trivial pero ahora me pongo a pensar en esa mini angustia que tuve por unas horas, cuarenta y cinco mil personas han estado desaparecidas por más de veintisiete años ¿qué sentirán sus familias? Qué injusticia tan grande hemos cometido con ellos al hacerlos vivir con esa angustia sin hacer nada. ¿Dónde diablos hemos aplicado esos nacionalismos y creencias religiosas de las que tanto presumimos?
Lorenzo Ávila, Alejo Culajay, Filomena Chajchaguin, Encarnación López, Santiago Sutuj y Mario Augusto Tay Cajtí han sido los primeros desaparecidos en recibir un poco de justicia. Nos faltan cuarenta y cinco mil. Pero un paso es un paso.
* Foto de RTVE.es
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Categoría: Guatemala
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Dice Goathemala:
el Tuesday, 1 de September del 2009 a las 4:49 am
Cierto, es un paso y muy importante y ahora que Cusanero tome el aguacate carcelario lo que le resta de vida.
Un abrazo.
Dice Hop Hunahpu:
el Tuesday, 1 de September del 2009 a las 5:17 pm
Me parece muy bien, y ya es algo, pero es otra desgracia nacional que sea un simple patrullero civil y no un general.
Dice jcab:
el Wednesday, 2 de September del 2009 a las 6:22 am
Es un paso, pequeño, pero es el primer paso y estoy seguro que para los familiares de las víctimas es un paso muy importante. Y como dice Hop Hunahpu, lo importante es que sean los de rango alto los que enfrenten a la justicia, esos que con sus decisiones mataron a tantos y ahora se creen que no hicieron nada o que no les va a pasar nada o que estaba justificado.
Y como dice Goathe que se harten de aguacate carcelario.
Saludos y gracias por pasar por aquí.
Dice Ale:
el Wednesday, 2 de September del 2009 a las 12:46 pm
Que sangre tan fría la de este tipo. Que se pudra en el calabozo.
Dice Yas:
el Wednesday, 2 de September del 2009 a las 9:49 pm
Lo que me asombra, me sorprende y admiro de nuestros indígenas, nuestros hermanos, nuestras víctimas, nuestra raza, nuestra sangre, es la serenidad, el silencio, la cordura, y el honor con el que se mantienen a pesar de cada golpe y cada calvario vivido. Su actitud es muy tolerante, talvez por que saben que cuando la justicia viene de lo alto, no hay compasión, misericordia ni lástima que valga, o hemos visto a uno de éstos “Cusaneros” felices y con paz en su corazón? Siempre están inconformes, amargados, infelices.
Dice Tato:
el Friday, 11 de September del 2009 a las 12:19 pm
Mientras ustedes con su supuesta intelectualidad celebran con notitas alegoricas un fallito judicial cosmético, siguen reproduciendo el mismo discurso que justificó en la opinión publica dominante todas esas masacres (ver los comentarios anteriores).
Decía Quintus el otro día que un yanqui o un anglo sajón no distingue entre los tonos de piel de los ladinos o no tan indigenas y los indigenas, etc. sino que a todos los latinoamericanos los ve parecidos en su fisinomía. Así se leen todos ustedes y ya no se distingue entre el discurso de un politico de extrema derecha y el de un militante de la supuesta izquierda (sin que me interese a mi si alguien es de izquierda o de derecha) y es que al final solo son “guatemaltecos”. Quiero decir que su discurso está plagado de racismo, paternalismo y es definitivamente ladino-centrico y euro-centrico. Da lo mismo leer a Quintus que al resto, que a Dina Fernandez que a Font, que a Marcela Gereda, que a su tía que a Mario Cordero, que a G. Fratti y se podrían pasar así otros 500 años, otros 36. Quizá entonces sus hijos escriban cosmeticamente sobre la minería, conflictos de tierras y la represión a las comunidades indigenas de este nuevo periodo, y hagan propuestas sobre modernismo e inclusión y sigan cuestionandose la identidad del guatemalteco sin distinción entre clases y sin distinción entre étnias.
“Lo que me asombra, me sorprende y admiro de nuestros indígenas…” (sic)
A mi ya no me sorprende nada de los kaxlanes, ni de los “chapines” ni de los gachupines ni de los ladinos ni de su doble moral ni de su cachurequéz ni de su palabrería y lambisconería. Mejor sigan leyendo a Angeles Mastreta y su literatura de supermercado, o discutiendo de política y derecho consuetudinario con Manolo, Ronald Flores y JP Dardón, así por lo menos les queda el safe de que es literatura o de que estaban bromeando.
Supongo que el siguiente post será sobre la desnutrición y los prejuicios y beneficios de la “FTN”, y apasionadamente sobre la CICIG y las comisiones de postulación, o de las propuesta de los “jovenes”, y para mientras acá el resto nos seguiremos matando o muriendo, para que los “intelectuales de blog” y los “columnistas de periodicos” tengan algo que escribir.






